El inicio de clases es un periodo de adaptación lleno de emociones para los niños, niñas y adolescentes. Algunos llegan entusiasmados, otros ansiosos o cansados, y muchos necesitan apoyo para regular sus emociones y energía.
Desde la neuroeducación, podemos implementar estrategias en casa para que esta transición sea más fluida y así ayudarlos a sentirse seguros, motivados y emocionalmente regulados en su regreso a la rutina escolar.
Para empezar, hablemos un poco sobre los principales desafíos a los que se pueden enfrentar según cada etapa escolar:
📌Maternal (0-3 años): Tras los primeros días, algunos niños pueden experimentar tendencia al llanto, alteraciones en el sueño y resistencia a volver al aula debido al desgaste emocional.
📌Preescolar (4-5 años): Aunque ya están más familiarizados con la escuela, pueden aparecer signos de cansancio, irritabilidad o rechazo a ciertas actividades, especialmente si han estado sobreestimulados.
📌Primaria (6-12 años): Los niños pueden mostrar agotamiento, dificultades para despertarse y cambios de humor, además de ansiedad ante nuevas dinámicas sociales y académicas.
📌Secundaria (12+ años): Los adolescentes pueden experimentar estrés por la carga académica, presión social y dificultades en la gestión del tiempo, lo que puede generar frustración o desmotivación.
La clave para un inicio de clases exitoso no está en forzar la adaptación, sino en acompañar el proceso con empatía y estrategias de regulación emocional.
El cerebro necesita tiempo para ajustar sus ritmos y procesar los cambios. Cuando respetamos estos tiempos y ofrecemos herramientas de autorregulación en casa, el proceso se vuelve mucho más llevadero.
Al aplicar estrategias de neuroeducación en casa durante el inicio del año escolar, estamos favoreciendo:
🧠La reducción del estrés y la fatiga.
🧠El fortalecimiento de su bienestar emocional y autoconfianza durante el nuevo ciclo escolar.
🧠La creación de un ambiente de seguridad y contención, que les ayuda a afrontar los desafíos escolares con mayor tranquilidad.

ESTRATEGIAS PRÁCTICAS SEGÚN CADA ETAPA ¿CÓMO AYUDAR EN CASA?
Maternal (0-3 años)
✅ Atiende su cansancio emocional: Si notas más llanto o apego al llegar a casa, permite tiempo extra de conexión antes de otras actividades.
✅ Favorece rutinas relajantes en la tarde: Baños con agua tibia, cuentos y masajes pueden ayudar a regular su sistema nervioso.
✅ Mantén los objetos de seguridad: Si tu hijo lleva un peluche o prenda con tu aroma al aula, sigue usándolo hasta que se adapte completamente.
✅ Anticípale los días: Usa frases sencillas como «volverás a jugar con tus amigos en la escuela», pueden hacer una gran diferencia.
Preescolar (3-5 años)
✅ Observa señales de sobrecarga sensorial: Si llega irritado, permite tiempo de descanso en un espacio tranquilo antes de hacer preguntas sobre su día.
✅ Refuerza la autonomía: Anima a que elija su ropa o prepare su mochila con apoyo, para que tenga control sobre su rutina.
✅ Cuentos y juegos simbólicos: Leer historias sobre la escuela o jugar a «ser maestro y alumnos» ayuda a procesar emociones y experiencias.
✅ Evita preguntas abiertas como «¿Cómo te fue?» En su lugar, pregunta: «¿Qué fue lo más divertido que hiciste hoy?» o «¿Con quien jugaste hoy en el recreo?”.
Primaria (6-12 años)
✅ Establece una rutina postescuela flexible: Algunos niños necesitan hablar apenas llegan, otros prefieren un momento de descanso antes de compartir su día. Observa sus necesidades.
✅ Promueve el descanso adecuado: Ajusta progresivamente la hora de dormir si notas cansancio. El cerebro aún está regulando el nuevo horario.
✅ Fomenta la gestión emocional: Si expresa frustración o ansiedad, ayúdalo a nombrar sus emociones, a reconocer su origen y a encontrar soluciones juntos.
Secundaria (12+ años)
✅ Observa su estado emocional sin invadir su espacio: Si notas irritabilidad, estrés o cansancio extremo, valida su experiencia sin presionarlo a hablar.
✅ Apóyalo en la gestión del tiempo: Pregunta si necesita ayuda para organizar sus tareas y descansos sin imponer reglas rígidas.
✅ Evita presionarlo con preguntas académicas: En vez de preguntar sobre notas o tareas, muestra interés en cómo se siente con sus compañeros y profesores.
✅ Ofrece pausas y actividades placenteras: Después de la escuela, permite tiempo para hobbies o descanso sin que todo gire en torno a lo académico.
EN TODOS LOS CASOS:
⭐️Mantén la estructura y rutinas.
⭐️Gestiona y/o ayúdales a gestionar el uso de dispositivos electrónicos.
⭐️Proporciona una alimentación neuronutritiva.
⭐️Cuida la higiene y rutina de sueño nocturno.
⭐️Incorpora actividad física regular.
⭐️Procura actividades de ocio y esparcimiento.
Las primeras semanas de clases pueden ser un desafío, pero con tu apoyo en casa, tu hijo/hija puede adaptarse con mayor seguridad y bienestar.
Recuerda que la clave está en la paciencia, la empatía y la observación. Cada niño, niña y adolescente necesita su propio tiempo para adaptarse, y tu acompañamiento hace la diferencia.








