Programa “Autocuidado Consciente”

Primera Edición | febrero-marzo de 2026

¿Por qué creo que debes inscribirte en este Programa?

Porque autorregularse no es un acto automático: se aprende, se practica y se entrena.

La evidencia científica actual es clara en algo: el cerebro humano no cambia solo con información, sino con experiencias guiadas, repetición consciente y hábitos sostenidos en el tiempo.

Vivimos expuestos a sobrecarga cognitiva, estrés crónico, hiperconectividad, rutinas caóticas y poco descanso. Aunque muchas personas saben qué deberían hacer, no siempre saben por dónde empezar, cómo organizarlo o cómo sostenerlo en la vida real.

👩‍💻Formato General

  • Conversatorio-Taller.
  • Cuatro (4) sesiones virtuales vía ZOOM.
  • Duración de 90 minutos cada sesión, seis (6) horas en total.
  • Espacio participativo, práctico y reflexivo.
  • No se requieren conocimientos previos.

Contenido y Cronograma

Todas las sesiones se realizarán en horario de 6:00 p.m. a 7:30 p.m.

  • Jueves 5 de febrero – Sesión 1: “Dormir, comer, hidratarse y moverse: la base del autocuidado consciente”.
    • El sueño, la alimentación, la hidratación y la actividad física son reguladores primarios del cerebro. Cuando fallan, se altera los procesos cognitivos, el estado de ánimo, la energía y la tolerancia al estrés. No son hábitos secundarios, son la base todo lo demás se sostiene.
  • Jueves 12 de febrero – Sesión 2: “Estrés, pausas activas y uso de pantallas”.
    • El estrés sostenido mantiene al cuerpo en modo alerta y desgasta los sistemas de regulación. A esto se suma el uso excesivo de pantallas, que interfiere con la atención, el sueño y la estabilidad emocional. El cerebro necesita alternar esfuerzo y descanso para funcionar bien.
  • Jueves 26 de febrero – Sesión 3: “Rutinas, estructura y ocio saludable”.
    • La previsibilidad genera calma. Las rutinas organizan la energía mental y reducen la carga cognitiva. Al mismo tiempo, el cerebro también necesita disfrute, no solo productividad.
  • Jueves 5 de marzo – Sesión 4: “Vínculos, límites y sostenibilidad del autocuidado”.
    • Los vínculos son un factor protector clave de la salud mental. A la vez, sin límites claros, el autocuidado se diluye. Cuidarse no es aislarse, es relacionarse de forma más consciente y saludable.

💡Cada sesión combina:

  • Introducción teórica breve (basada en evidencia científica).
  • Explicación clara del por qué (qué necesita el cerebro).
  • Trabajo práctico del cómo (qué hacer en la vida diaria).
  • Ejercicios guiados, reflexión y herramientas aplicables.

💰Inversión y qué incluye

  • Inversión: Bl.120.00
  • Acceso a las cuatro (4) sesiones virtuales en vivo (sincrónicas).
  • Acompañamiento profesional con enfoque psicoeducativo, neurocientífico y práctico.
  • Cuadernillo de trabajo digital, diseñado especialmente para este programa.
  • Ejercicios experienciales durante cada encuentro.
  • Recursos complementarios (lecturas breves, guías prácticas y recomendaciones aplicables).
  • Espacio seguro y respetuoso de intercambio, reflexión y aprendizaje colectivo.

⭐️¿Qué te llevas de este Programa?

  • Comprensión clara sobre lo que necesita tu cerebro para estar en bienestar.
  • Herramientas prácticas accesibles, no ideales inalcanzables.
  • Estrategias adaptables a tu contexto real.
  • Mayor conciencia corporal, emocional y mental.
  • Un enfoque de autocuidado realista, sostenible y humano

📌Política de inscripción

  • Una vez realizado el pago, la inscripción no es reembolsable.
  • En caso de no poder asistir, el cupo no podrá ser transferido ni canjeado.
  • Esta política permite garantizar la organización, calidad y sostenibilidad del programa.

💬Recuerda: cuidarte también es una decisión consciente. Si esta propuesta resuena contigo, este espacio es para ti.

Tienes hasta el domingo 1 de febrero para completar el pago y llenar el formulario de inscripción para asegurar tu cupo (SON LIMITADOS):

👉🏼Formulario de inscripción: https://forms.gle/S2j3i8Thb4tHxre79

Si tienes alguna duda o pregunta, puedes enviarme un correo electrónico a dramancuso.actividades@gmail.com y te contestaré personalmente.

¡Te espero!

“Nadie te dice que las personas con TEA pueden ser hiperempáticas“

Durante mucho tiempo se ha repetido una frase que ha marcado profundamente la percepción general de las personas con TEA: “Las personas con TEA no tienen empatía”.

Esta idea ha influido, no solo en la comprensión social del diagnóstico, sino también en las expectativas familiares, escolares y terapéuticas. Lo que casi nadie dice (y la evidencia empieza a confirmar) es que muchas personas con TEA no solo tienen empatía, sino que pueden vivirla de forma intensa, absorbente e incluso dolorosa.

Esta forma de sentir se conoce como hiperempatía: una capacidad emocional tan elevada que puede generar desbordes, ansiedad y fatiga emocional, sobre todo cuando no hay herramientas para procesarla ni entornos que la comprendan.

¿De dónde viene el mito de que “no tienen empatía”?

El origen de este mito puede rastrearse a estudios de los años ochenta del siglo pasado (como los de Baron-Cohen et al., 1985) sobre la llamada teoría de la mente, que evaluaban la capacidad de algunas personas con autismo para comprender los pensamientos, emociones o intenciones de otros.

Sin embargo:

  • Estos estudios evaluaban principalmente la empatía cognitiva (la habilidad de interpretar estados mentales), no la afectiva (sentir emocionalmente con el otro).
  • Se enfocaban en niños, sin considerar cómo estas capacidades evolucionan en la adultez.
  • No incluían relatos subjetivos ni experiencias personales de personas con la condición.
  • Se generalizaron los resultados como si aplicaran a todo el espectro, cuando el autismo es por definición heterogéneo.

¿Qué dice la ciencia hoy?

Investigaciones más recientes han empezado a diferenciar entre tipos de empatía y a incluir la perspectiva de personas con TEA, mostrando un panorama más amplio y realista.

Algunos hallazgos claves incluyen:

  • Kim et al. (2022), en un estudio con adolescentes con TEA, encontraron que una mayor sensibilidad empática se asociaba con niveles elevados de estrés interpersonal y necesidad de tiempo a solas para recuperarse emocionalmente.
  • Una revisión de Lehnhardt et al. (2016) destacó que muchas mujeres adultas con TEA, especialmente aquellas diagnosticadas tardíamente, mostraban altos niveles de compasión y sensibilidad emocional, pero también una tendencia a experimentar “fatiga empática” o “empatía hiperreactiva”.
  • Bird et al. (2010) encontraron que la activación de las regiones cerebrales asociadas a la empatía afectiva (como la ínsula y la corteza cingulada anterior) no era menor en personas con TEA, e incluso podía ser mayor en algunas situaciones.
  • Smith (2009) analizó entrevistas en profundidad con adultos con TEA y describió que muchos reportaban sentirse emocionalmente sobrecargados ante el sufrimiento ajeno, incluso si no sabían cómo expresarlo externamente.
  • Rogers, Dziobek y Happe (2007) propusieron que la empatía en personas con autismo puede ser disociada, es decir, puede haber una menor facilidad para inferir estados mentales (empatía cognitiva) pero una respuesta emocional intacta o amplificada (empatía afectiva).

¿Cómo se ve la hiperempatía en el día a día?

La hiperempatía no siempre se manifiesta de forma visible. Muchas veces, las personas con TEA:

  • Se retiran o guardan silencio frente a emociones ajenas intensas (como una forma de autorregulación).
  • Se sienten profundamente afectadas por las noticias tristes, el maltrato a animales, la tristeza de sus pares o incluso los conflictos ficticios en películas.
  • Se angustian cuando no pueden ayudar o cuando perciben que alguien cercano sufre.
  • Se sobrecargan emocionalmente al punto de necesitar aislarse, dormir o desconectarse.

Esto puede ser fácilmente malinterpretado como frialdad, evasión o desconexión. Pero en realidad, es una forma distinta de procesar la emoción.

¿Cómo podemos acompañar esta forma de sentir?

Cómo parte de la red de apoyo, nuestro rol no es “apagar” esa sensibilidad, sino ayudar a que se canalice de forma saludable. Desde la familia, la escuela y los entornos terapéuticos, hay muchas formas de sostener sin desbordar, y validar sin juzgar:

  • Valida la emoción aunque no la entiendas.
    Sentir de más también es sentir y requiere contención.
  • Evita la sobreexposición emocional.
    No siempre es necesario que vean o escuchen todo. Filtrar y anticipar puede ayudar.
  • Nombra lo que observas.
    “Veo que estás muy afectado por lo que pasó, ¿Quieres hablarlo o necesitas un rato solo/a?”
  • Fomenta el autocuidado desde la empatía.
    Actividades tranquilas, arte, canciones, el contacto con la naturaleza o escritura pueden ayudar a canalizar. Ayúdalos a descubrir lo que los calma.
  • Usa libros o películas para hablar de emociones ajenas.
    Los personajes pueden ser una vía indirecta para explorar cómo otros se sienten, y qué hacer con eso.
  • Ayúdales a poner límites sin sentirse culpables.
    Enséñales que es válido querer ayudar, pero también cuidarse emocionalmente.
  • Promueve formas activas de ayudar a otros.
    Ayúdales a transformar su empatía en acciones concretas (hacer una tarjeta, preparar algo, acompañar a alguien), pero sin forzar.
  • Acompaña sin juzgar su manera de conectar.
    Si prefieren escuchar en silencio o necesitan retirarse para procesar emociones, no lo interpretes como falta de interés.

No todas las personas con autismo son hiperempáticas. Pero muchas lo son. Y es hora de que dejemos de buscar empatía como nos gustaría que fuera, y aprendamos a verla como realmente se manifiesta en el otro.

Cuando validamos esa sensibilidad, la transformamos en una fortaleza. Cuando la juzgamos o ignoramos, corremos el riesgo de convertirla en herida.

El problema no es sentir de más, el problema es no tener un lugar seguro para hacerlo.

#30DíasConElAutismo 2025

Cada mes de abril, el mundo dedica un espacio a hablar sobre el autismo/TEA, pero muchas veces la conversación se torna superficial y repetitiva. Como en cada edición previa, estos #30DíasConElAutismo deseo ir más allá de la concienciación y generar diálogos profundos, humanos y significativos sobre las realidades de las personas con autismo/TEA, la de sus familias y su entorno.

El autismo/TEA no es solo un diagnóstico ni una serie de características del neurodesarrollo, es una manera única de percibir, sentir y relacionarse con el mundo. Cada persona tiene su propia experiencia, su propio ritmo y sus propias necesidades, y reconocer esta diversidad es clave para construir una sociedad verdaderamente inclusiva. No se trata de forzar a las personas a encajar en un “molde ajeno”, sino de comprenderlas, acompañarlas y celebrar su autenticidad.

Este año las Naciones Unidas nos proponen mirar el mundo con nuevos ojos bajo el lema “Fomento de la neurodiversidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Nos recuerdan que no hay futuro posible si no es con todas las mentes, con todos los cuerpos, con todas las formas de ser. Fomentar la neurodiversidad no es solo reconocer la existencia de distintas formas de procesar el mundo, sino también celebrar su valor, su belleza y su aporte a los desafíos que enfrentamos como humanidad.

La inclusión no puede seguir siendo una promesa pendiente. Necesitamos transformar sistemas educativos, entornos laborales y políticas públicas para que cada persona neurodivergente pueda vivir con dignidad, autonomía y tranquilidad.

Durante este mes, quiero abrir un espacio para reflexionar sobre aquellas conversaciones que aún faltan por mantenerse, sobre los mitos que aún persisten y las barreras que seguimos en la necesidad de derribar.

Este año, cada día de la semana tendrá un eje temático que nos permitirá profundizar en distintos aspectos:

  • Lunes de “Mujeres TEA”: Visibilizar la realidad de las mujeres diagnosticadas con TEA en la adultez.
  • Martes de “Bienestar en el espectro”: La salud mental de las personas con autismo/TEA a lo largo de la vida.
  • Miércoles de “La familia como agente de cambio”: Cómo el entorno familiar impulsa el desarrollo individual y colectivo.
  • Jueves de “Lo que nadie te dice sobre el TEA”: Lo que también deberíamos saber y pocas veces se dice.
  • Viernes de “El día después del diagnóstico”: ¿Qué es todo esto que estoy pensando y sintiendo?
  • Sábado de “Amistades en el espectro” — Cómo las personas con autismo/TEA establecen y mantienen relaciones sociales a su manera.
  • Domingo de “Notas a un mundo neurotípico” — Reflexiones sobre cómo las personas con autismo/TEA perciben y experimentan el mundo.

Acompáñame en este recorrido y que estos 30 días sean el inicio –o la continuación– de un compromiso real con la inclusión, el respeto y la aceptación del autismo/TEA en todas sus formas, porque la conversación no debería limitarse a un solo mes, sino ser parte de nuestra conciencia colectiva todos los días del año.

Desafíos y Estrategias en Materia de Salud Mental para las Personas Neurodivergentes

En un mundo que gradualmente acoge la diversidad como parte de la realidad humana, las personas neurodivergentes suelen embarcarse en una travesía única hacia la búsqueda de recursos integrales que garanticen su bienestar.

Estos desafíos no solo surgen desde la neurodivergencia per se, sino también desde la coexistencia de múltiples condiciones del neurodesarrollo y la inevitable nube de trastornos psiquiátricos que les acompañas durante las diferentes etapas de la vida.

En esta entrada vamos a explorar brevemente 10 desafíos y estrategias relacionadas con la coexistencia de diversas condiciones del neurodesarrollo, de trastornos psiquiátricos y del acceso a servicios de salud mental adecuados.

1. Complejidad de la Neurodivergencia Múltiple

Las personas neurodivergentes a menudo se enfrentan a la coexistencia de diversas condiciones del neurodesarrollo, lo que complica la delimitación de cada una y el abordaje adecuado de sus necesidades (por ejemplo TEA/TDAH 30%, TEA/TOC 15%, TEA/DI 40%-50%, etc.).

2. Prevalencia de Trastornos Psiquiátricos

La ansiedad, la depresión y otros trastornos psiquiátricos son más frecuentes en personas neurodivergentes, lo que agrava aún más el malestar global y la percepción de calidad de vida.

Matthew J Hollocks et al. 2019. Ansiedad y depresión en adultos con espectro autista: una revisión sistemática y metaanálisis

3. Estigmatización y Falta de Comprensión

La falta de conciencia y la estigmatización en torno a las neurodivergencias pueden llevar a la discriminación y al temor de buscar ayuda.

4. Escasez de Servicios Especializados

La falta de servicios de salud mental especializados en él área para dificulta el acceso a la atención adecuada.

5. Tiempos Prolongados de Espera

Tanto a nivel del sistema de salud público como privado, los tiempos de espera para recibir atención pueden ser largos, frustrantes y favorecer el empeoramiento de una situación prevenible de haber sido atendida más tempranamente.

6. Costo Económico

Los medicamentos y servicios de salud mental suelen tener un alto costo, lo que limita su acceso básicamente a quienes pueden pagarlos.

7. Barreras en la Comunicación

Las personas neurodivergentes con dificultades de comunicación tienen mayor dificultad para expresar sus necesidades pensamientos y sentimientos.

8. Estereotipos y Discriminación en los Entornos Educativo y Laboral

Las ideas preconcebidas sobre las características de las diferentes condiciones, favorecen la discriminación y dificultan el acceso y la permanencia saludable y respetuosa en las escuelas y universidades, entornos educativos especiales y de aprendizaje para la vida, el entrenamiento laboral y el empleo con apoyo o independiente.

9. Apoyo y Salud Mental Familiar

La Red de Apoyo, misma que incluye a la familia, es pilar en el acompañamiento y apoyo de las personas neurodivergentes. La falta de psicoeducación extendida y factores diversos descritos previamente, pueden llevar a la falta de apoyo y afectación de la salud mental de diferentes miembros de la familia, respectivamente.

Scherer, N. 2019.Depresión y ansiedad en padres de niños con discapacidades intelectuales y del desarrollo: una revisión sistemática y un metanálisis

10. Exclusión en la Toma de Decisiones

Las personas neurodivergentes y sus familias suelen ser excluidas de la planificación de políticas públicas y la toma de decisiones que afectan a su atención y Derechos Humanos fundamentales.

1. Educación y Sensibilización

Ejecutar acciones para fomentar la comprensión de la sociedad en general sobre los desafíos y necesidades de la población neurodivergente y la salud mental es esencial para combatir el estigma e involucrar a las autoridades y comunidad en la creación de políticas públicas para la inclusión y satisfacción de Derechos Humanos fundamentales.

2. Servicios de Salud Mental Especializados

Crear plazas o financiar la formación de profesionales que brinden servicios subespecializados específicos.

3. Evaluación Temprana Personalizada

Fomentar el conocimiento para la detección, evaluación y atención temprana u oportuna de las diferentes necesidades.

4. Inclusión en la Toma de Decisiones

Asegurarse de que las personas neurodivergentes tengan voz en la planificación de políticas de salud mental.

5. Recursos Adaptadas

Proporcionar recursos como terapias y tratamientos adaptados a las necesidades individuales.

6. Acceso a la Telemedicina

Ampliar la atención a través de la telemedicina en aquellos casos posibles, para para disminuir los tiempos de espera y proporcionar una atención de calidad también en cuanto a la duración de las citas.

7. Programas de Ayuda Financiera

Ofrecer programas de ayuda financiera y seguros de salud que cubran los servicios de salud mental a personas neurodivergentes.

8. Promover la Comunicación Accesible

Proporcionar alternativas de comunicación para aquellos con dificultades en este ámbito y capacitar al personal encargado, en todos los niveles de atención, para implementarlos.

9. Luchar contra la Discriminación

Implementar políticas de inclusión y adaptaciones razonables en el trabajo y en la educación.

10. Apoyo y Atención Familiar

Capacitar y proporcionar recursos psicoeducativos y para la atención en salud mental de las familias.

Tengamos presente que la salud mental es un derecho fundamental, por lo que abordar los desafíos que enfrentan las personas neurodivergentes en su búsqueda de apoyo, es un paso crucial hacia un mundo más inclusivo y compasivo.

Al trabajar juntos, eliminar barreras y promover la comprensión, podemos asegurarnos de que cada persona y sus familias tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial y disfrutar de una vida plena y saludable.

Juntos podemos construir un futuro donde el acceso a la salud mental sea verdaderamente equitativo y donde cada mente diversa sea valorada y respetada.