#30DíasConElAutismo 2019

«Tecnologías Asistivas, Participación Activa»

El 18 de diciembre de 2007 mediante resolución A/RES/62/139, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 2 de abril como el “Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo”. En dicha resolución, invitan y alientan a todos los Estados Miembros, a las organizaciones competentes del Sistema de las Naciones Unidas y otras Organizaciones Internacionales, así como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, a que observen debidamente este día para aumentar la consciencia pública sobre este trastorno, así como a que adopten medidas para concienciar a toda la sociedad sobre el autismo (incluyendo a la familia), en miras a mejorar la calidad de vida de quienes lo presentan para que puedan llevar una existencia plena y gratificante como miembros de esta sociedad (ONU).

La agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible adoptada a nivel mundial en el año 2015, incluye el compromiso por el desarrollo accesible de programas que garanticen la inclusión para que «nadie se quedaría atrás», lo que es indispensable e invaluable para garantizar la participación plena de las personas dentro del espectro autista.

Por este motivo, exhortan a que este año se centren los esfuerzos en la promoción del uso de tecnologías de asistencia en personas dentro del espectro autista, como una herramienta para eliminar las barreras que no les permiten el pleno desempeño de sus derechos individuales, autonomía e independencia económica e inclusión social, así como en la promoción de la igualdad dentro de sus comunidades, y que se tome en cuenta abordar temas tales como:

  • Internet y las comunidades digitales: nivelando el campo de juego.
  • Vida independiente: tecnología de casa inteligente y más.
  • Educación y empleo: comunicación y funcionamiento ejecutivo.
  • Telemedicina: abriendo las puertas a la sanidad.
  • El derecho a ser escuchado: participación política y defensa.

Respetando el enfoque previamente descrito, este año vuelven los #30DíasConElAutismo a través de posts en este blog, en redes y actividades diversas (conferencias, Lives, etc.), sobre todo estas dos últimas modalidades por ser más interactivas. diferentes para cada día de la semana, que a continuación les detallo:

Lunes: #LunesDeBlogDraMancuso

Una entrada en el el Blog cada lunes del mes relacionada con el Lema 2019. Esta es la primera.

Martes: #MundoTEA

Cada martes recorreremos el mundo para conocer algún proyecto que involucre el aprovechamiento de los rasgos cognitivos de personas con TEA a beneficio del desarrollo tecnológico. Si pasa en el mundo ¿Por qué no en nuestro país?

Miércoles: #TEAlives

Conversaremos en vivo a través de mi cuenta de Instagram @DraMancuso sobre «TEA y Tecnologías Asistivas» en las áreas de inclusión, interacción social, empleo, salud, etc. Algunos Lives serán en compañía de especialistas invitados.

Jueves: ¿ #TEAnimas a Incluir?

¿Sabías que la tecnología de asistencia está al servicio de la inclusión de personas con TEA de muchas maneras? Exploraré herramientas y les compartiré mis impresiones.

Viernes: #HistoriasDeTEA

El equivalente a los #HistoriasDeConsultorio solamente que en abril serán breves posts sobre el impacto, positivo y negativo, del uso funcional VS excesivo (nocivo) de la tecnología.

Sábado: #TEAyRedesSociales

Tanto las dificultades en la interacción social como la «congregación» virtual que generan las redes sociales a través de un HASHTAG, han logrado crear movimientos mundiales de personas con TEA a los que les llevo dando seguimiento desde hace mucho tiempo. Aplicar la lectura atenta es una fuente invaluable para conocer sus réplicas, luchas y fundamento detrás de estas.

Domingo: #DomingoDeRevisión

Cada domingo haré una revisión de un artículo de interés a tono con la temática.

Nota: Debido al propio día de la Concienciación sobre el autismo y otras actividades especiales que se realizarán la primera semana y a lo largo del mes, la estructura como tal descrita, puede variar… asi que ATENTOS.

Por otro lado, también deseo compartirles otras actividades que se llevarán a cabo durante estos #30DíasConElAutismo, algunas para público abierto y otras organizadas por entidades para un grupo específico de personas:

*Conferencia «La tecnología de asistencia como herramienta para el ejercicio de los derechos humanos y la participación plena de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).»

  • Miércoles 3 de abril: Docencia para el personal del Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación.
  • Lunes 15 de abril: Actividad gratuita, abierta para todo público, convocada por La Oficina de Equiparación de Oportunidades de la Procuraduría de la Administración.
  • Martes 30 de abril: Actividad de sensibilización para unidades uniformadas y miembros no uniformados de las diferentes Direcciones, Dependencias y Zonas Policiales Metropolitana de la Policía Nacional de Panamá.

*Participación en programa(s) de radio para desarrollar tema en torno al Lema 2019.

  • Programa «Cuéntamelo», martes 2 de abril, 4:30 p.m. Frecuencia 104.3 FM.

Por último, los invito a compartir sus fotos en redes sociales de las actividades que participen con el #30DíasConElAutismo.

Entonces ¿Se unen? Espero que sí…

Artículo: «Determinantes de la satisfacción materna ante el diagnóstico de autismo.»

Estamos en el penúltimo domingo de abril correspondiente a domingo de revisión. En esta ocasión, también decidí escoger un artículo, debido a que este en particular captó mi atención desde el principio por el título, mismo que plasmo en español como título de esta entrada. Pese a que se realizó en China, un país en muchos sentidos muy diferente al nuestro, no quita lo interesante del mismo y de los resultados.

Publicado por Yen-Nan Chiu y colaboradores en el año 2014 en idioma original inglés: «Determinants of maternal satisfaction with diagnosis disclosure of autism», empieza describiendo en la introducción que la información inicialmente recibida por los padres desde el principio, contribuye en la forma en que estos van a lidiar y afrontar con el hecho de tener un hijo con discapacidad y, por lo tanto, en el tratamiento temprano que el niño o niña reciba. Por este motivo, es clínicamente relevante conocer el grado de satisfacción que estos tienen ante el asesoramiento asociado al diagnóstico y demás temas que tengan que tocarse vinculados a este.

Continúan describiendo que, en estudios previos, se había estudiado esto mismo en los padres, pero en relación con el diagnóstico de condiciones genéticas específicas tales como el Síndrome de Down, malformaciones congénitas o discapacidad intelectual grave, encontrándose malestar asociado a la actitud fría de quienes proporcionan la información, malas habilidades para comunicarse por parte de estos, proporción de información inadecuada, falta de respuesta ante ciertas preguntas, mal momento para brindar el diagnóstico y la presencia de «demasiados mensajes negativos».

En el caso particular de autismo, citan tres estudios realizados a través de la aplicación de cuestionarios autoadministrados en padres de niños ante el diagnóstico de autismo en Japón, Escocia e Israel, los cuales demostraron que entre la mitad y dos tercios de los padres expresaron sentirse satisfechos, destacando factores como la calidad, cantidad y tipo de información transmitida, así como la actitud del médico. De la misma manera, la explicación completa de la condición, la instrucción sobre estrategias de afrontamiento y recursos sociales, la provisión de información escrita y la oportunidad para hacer preguntas, también mostraron asociación. En el caso particular del estudio realizado en Japón, este reveló que la divulgación del diagnóstico de manera temprana, se asoció precisamente a aceptación temprana, lo que a su vez se relacionó con mayor comprensión de las características clínicas de la condición de autismo y una mejor comunicación con su propio hijo.

Pese a estos hallazgos tan interesantes, estos estudios se cieron limitados por el tamaño de la muestra, por el hecho de que se evaluaron varias condiciones y por la falta de descripción de características de los padres (como la presencia de psicopatología) o de variables psicosociales y sociodemográficas, todos aspectos que pueden influir en la percepción de satisfacción por parte de los padres.

Como no se había realizado ningún estudio similar en dicho país (China) es que decidieron realizar la investigación con población de Taiwan, con los objetivos específicos de describir la práctica habitual sobre el asesoramiento relacionado al diagnóstico de autismo; evaluar la satisfacción materna con el asesoramiento recibido; identificar los factores relacionados a la satisfacción materna; y presentar el asesoramiento «ideal» que esperan las madres, para lo que se plantearon la hipótesis de que esta depende de más de un simple componente, además de suponer que ciertas determinantes maternas tales como la personalidad y presencia de psicopatología, jugarían un papel relevante.

Fue así que reclutaron a 151 madres con un hijo con Trastorno del Espectro Autista (TEA) -132 tenían varones- provenientes de cinco diferentes Centros Médicos de atención ambulatoria, que cumplieran con los criterios de inclusión de que sus hijos contaban con el diagnóstico de TEA, vivían con ambos padres biológicos y habían atendido a un programa de tratamiento antes de los seis (6) años de edad.

A las madres se le aplicaron diferentes instrumentos dirigidos a evaluar el contenido y satisfacción con el asesoramiento obtenido, sus rasgos de personalidad y para concluir (o deacartar) la existencia de signos de alarma específicos para diferentes trastornos psiquiátricos (de ansiedad, depresión, etcétera). Tras los procedimientos éticos y análisis de los resultados, los hallazgos (como antes comenté) considero fueron sumamente interesantes.

Dentro de los resultados más relevantes encontrados están que el diagnóstico de TEA fue dado a las madres por el médico en casi el 82% de los casos, durante una consulta ambulatoria en el 79% de los casos; las sesiones de asesoría iniciaron después de que los padres conocieran la posibilidad de que su hijo tuviese dicho diagnóstico e incluyeron orientación sobre el manejo de su hijo, así como sobre los procesos adaptativos por los que pasarían como padres. El diagnóstico de TEA se confirmó, en promedio, cuando el niño o niña tenía poco menos de tres años y medio de edad (más o menos un año y medio).

Pese a que el porcentaje de satisfacción materno general fue de 43.2%, superior en comparación a lo experimentado por madres de niños con Síndrome de Down (20%), fue menor que en el caso de madres de niños con otras condiciones tales como trastorno global del desarrollo (casi 83%), parálisis cerebral (70%) y dificultades graves del aprendizaje (60%), mismos que habían sido obtenidos en otros estudios, lo que podría explicarse por las diferencias culturales entre los países en los que se realizaron estos.

Consistente con los estudios citados al principio en la introducción del artículo, la satisfacción de las madres estuvo directamente relacionada con la actitud del médico, así como con el momento del diagnóstico y el tiempo de duración de cada sesión (entre 47-58 minutos) más que el contenido de la misma, esto último, justificado por el hecho que los padres perciben que requieren más tiempo para «digerir» la información, que cantidad de información propiamente. Por otro lado, la mayoría de las madres que participaron de esta investigación, reportaron preferir se les notificara sobre el TEA, solamente hasta que el diagnóstico estuviese confirmado.

Las madres con estudios universitarios expresaron menos satisfacción con la asesoría recibida, lo que podría justificarse por el hecho a que estas cuentan con mayor acceso a información, mayor expectativa sobre sus hijos y mayores niveles de ansiedad sobre el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la condición, lo que resulta en mayor expectativa también hacia el profesional que les ofrece el servicio.

En conclusión, los hallazgos del estudio sugieren que las madres en ese país están preocupadas por la duración del asesoramiento informado sobre el diagnóstico y desean saber más sobre el tratamiento, la crianza de los hijos y los recursos con los que cuentan. Además, el momento del diagnóstico, la actitud de quien lo otorga y de quien da el asesoramiento de manera regular, son determinantes significativas.

Poniendo todo lo previo en una sola frase: la psicoeducación diagnóstica y continuada, hecha de manera adecuada y empatía, es la clave para la satisfacción global que acompañará a los padres en tan complejo proceso.

#30DíasConElAutismo #DomingoDeRevisión /Dìa22/

Artículo de referencia:

¿Qué debe incluir una adecuada Estrategia Nacional de Autismo?

Con una población de poco más de 4 millones de habitantes, podríamos pensar que nuestro país está en toda la capacidad de desarrollar una Estrategia Nacional de Autismo (ENA). Sin embargo ¿De qué depende el desarrollo y mantenimiento de esta en tiempos en los que, lo evidente sobre esta condición, es una clara tendencia al aumento? Podría agregar además, a mi criterio, gran desconocimiento y poco interés de aprender de aquella población a la que el autismo «no los toca».

Con el fin de elevar al aire dicha pregunta y que a consciencia intentemos darle respuesta, es que revisaremos a través de esta entrada, aquella desarrollada por la Federación Autismo Castilla y León y aprobada por el Gobierno de España el 6 de noviembre de 2015. La misma establece 15 líneas estratégicas, divididas en cuatro estrategias transversales y once estrategias específicas.

En primer lugar, las líneas estratégicas transversales, incluyen la Concienciación y Sensibilización; Accesibilidad, Investigación y la Formación de profesionales.

Dentro de estas cuatro primeras, se encuentran aquellas acciones dirigidas a favorecer el conocimiento y comprensión social para sensibilizar a la ciudadanía y a los prestadores de servicios o apoyos directos e indirectos; el fomento de campañas informativas; el desarrollo de guías de buenas prácticas que transmitan una imagen congruente con la realidad actual de las personas con TEA; favorecer la comunicación a través de recursos alternativos, el desarrollo de tecnología y la accesibilidad universal de la información, así como el acceso a entornos, bienes, servicios a través de la estandarización de sistemas de señalización en espacios públicos; la edición de materiales de fácil lectura sobre aspectos relevantes relacionados a su calidad de vida; la promoción del conocimiento sobre la situación de las personas con TEA y sus familias en el país y la coordinación de esta información a nivel nacional; el fomento de la investigación y la difusión del conocimiento científico existente, así como su implementación por parte de profesionales de distintos sectores para mejorar la práctica clínica cotidiana; contribuir al desarrollo de plataformas de intercambio, gestión de conocimiento y desarrollo de redes de cooperación; y por último, procurar la formación continuada de profesionales vinculados al colectivo de las personas con TEA, de educadores, del personal sanitario, el sistema de bienestar social y a aquellas personas implicadas en procesos de tipo judicial, policial y penitenciario.

En segundo lugar, las líneas estratégicas específicas abarcan la Detección y Diagnóstico; la Atención Temprana, Intervención Integral y Especializada; la Salud y Atención Sanitaria; la Educación, Empleo y Vida independiente; la Inclusión social y Participación Ciudadana; aspectos relacionados con la Justicia y el Empoderamiento de Derechos; el Apoyo a las Familias; y la Calidad, Equidad y Sostenibilidad de los Servicios.

Las previas incluyen favorecer la detección temprana de los TEA y de herramientas de detección precoz en la vigilancia de rutina del desarrollo infantil, sobre todo, en niños con situación de riesgo; promover el acceso a servicios diagnósticos adecuados de manera gratuita y en el menor tiempo posible, sobre todo, en personas con sospecha diagnóstica; procurar el adecuado sistema de confirmación, asesoramiento post diagnóstico y derivación a servicios pertinentes; favorecer el acceso a la atención temprana personalizada hasta los seis años de edad a aquellos niño y niñas con dicho diagnóstico o que cuenten con factores de riesgo biológico (por ejemplo, tener un hermano con TEA) de manera igualitaria; fortalecer la red de centros especializados para la atención de los menores; impulsar las intervenciones (en todas las áreas) a lo largo de la vida; desarrollar sistemas de información, registro, coordinación y seguimiento de casos, de todos los tipos de servicio; promover la atención específica de acuerdo a las necesidades individuales, así como la elaboración y generalización de procesos de atención sanitaria integrales; considerar la creación de unidades para el asesoramiento en casos complejos; tener presente la atención adecuada de la salud mental de las personas con TEA prestan atención a las comorbilidades, al igual que el bienestar físico.

Para separar y mencionar en particular la línea relacionada con la Educación, las acciones incluyen favorecer el conocimiento sobre la situación de las necesidades del alumnado con TEA, la promoción de la educación inclusiva de calidad, flexible e individualizada; fomentar la participación del alumno con esta condición; procurar la innovación educativa y las prácticas con base en la evidencia; impulsar programas que prevengan las situaciones de acoso escolar y atenderlas oportunamente en caso de presentarse; crear red de centros educativos en todo el territorio, la transición entre los diferentes ciclos escolares y el asesoramiento sobre las opciones y alternativas educativas.

En cuanto a lo referente a Vida Independiente, Inclusión Social y Participación Ciudadana, Justicia y Empoderamiento de sus derechos, Apoyo a familias y Calidad, Equidad y Sostenibilidad de los Servicios, esta estrategia describe la importancia de la promoción de la autonomía, el desarrollo de servicios de atención diurna y actividades ocupacionales; la promoción de vida independiente, envejecimiento satisfactorio y saludable; el impulso del acceso a la participación ciudadana a través del fomento y educación sed recursos comunitarios que potencien su independencia; promover la no discriminación de todo tipo; promover la protección legal ante posibles situaciones de abuso, violencia, etc., y el ejercicio efectivo de sus derechos, así como el conocimiento de estos últimos por parte de las personas con TEA y sus familias; procurar los apoyos necesarios y los programas que garanticen el disfrute y fomento de la calidad de vida de las familias; y finalmente el acceso igualitario y sostenible a todos los recursos especializados.

Como ven, desarrollar una ENA es una labor compleja tanto por ser dependiente de múltiples entidades y grupos, así como costosa… pero no imposible.

#30DíasConElAutismo #DomingoDeRevisión /Día 15/

Fuente:
http://autismocastillayleon.com/wp-content/uploads/2016/06/resumen_estrategia_autismo.pdf

La Intervención Conductual Intensiva Temprana ¿Qué dice la Evidencia?

La prevalencia creciente del Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha llevado al aumento de la necesidad de abordajes de tipo conductual, basados en la evidencia, para disminuir el impacto de los síntomas en el funcionamiento global de los niños y niñas afectados ya que en la actualidad, no existen terapias curativas o psicofarmacológicas específicas para tratar todos los síntomas del trastorno.
La Intervención Conductual Intensiva Temprana conocida como EIBI (por sus siglas en inglés, Early Intensive Behavioral Intervention), es uno de los tratamientos más utilizados para niños pequeños que presentan este diagnóstico, que se basa en los principios del análisis del comportamiento aplicado (ABA), una de las herramientas terapéuticas con mayor respaldo y beneficio en caso de TEA. El EIBI es una aproximación intensiva y altamente estructurada usada para atender las necesidades de niños y niñas con dicho diagnóstico, que gira en torno a la enseñanza de una destreza o una conducta deseada por medio de la instrucción repetida «uno-a-uno», en la que el adulto presenta la información, el niño responde y el niño obtiene una recompensa.
Con el objetivo de realizar una revisión de los estudios de investigación que existen para evaluar la evidencia sobre la eficacia del EIBI para aumentar los comportamientos funcionales y las habilidades de los niños y niñas pequeñas con TEA, se buscaron en más de 10 bases de datos diferentes tales como CENTRAL, MEDLINE, EMBASE, PsyINFO, CINAHL, ERIC, MetaRegister of Controlled Trials, entre otros.

Se escogieron entonces Ensayos de Control Aleatorio (ECA) o Ensayos de Control Clínico (ECC) en los que se comparaba el EIBI con un tratamiento específico, con ningún tratamiento o con otro tratamiento habitualmente utilizado. Los participantes del estudio debían tener menos de seis años al inicio del tratamiento y haber recibido el diagnóstico de TEA antes de haber empezado dicho tratamiento. Dos autores diferentes seleccionaron de manera independiente los estudios que serían incluidos en el análisis y aquellos que presentaban riesgo de sesgo.

Se realizó entonces un metanálisis de efectos aleatorios cuando fue posible, lo que significa que asumieron que los estudios individuales proporcionarían diferentes estimaciones de los efectos del tratamiento.

Al final, se incluyó un ECA y cuatro ECC que sumaron un total de 203 participantes y, como es de costumbre, todos los estudios se realizaron utilizado un grupo control. El resultado general demostró efectos positivos (estadísticamente significativos) a favor del EIBI en cuanto a su efecto sobre el comportamiento adaptativo, el coeficiente intelectual, la comunicación cotidiana y las habilidades del lenguaje (tanto receptivo como expresivo), la socialización y el desempeño en actividades de la vida diaria, si se comparaban los resultados entre los niños que recibieron el tratamiento al menos durante dos años, en comparación con aquellos que no.

En conclusión, los autores describieron que existe evidencia de que el Intervención Conductual Intensiva Temprana, podría ser un tratamiento conductual efectivo para algunos niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista. Sin embargo, la evidencia sigue siendo limitada debido a los escasos Ensayos de Control Aleatorios, por lo que se necesitan estudios adicionales que utilicen este tipo de diseño de investigación para establecer conclusiones más sólidas sobre los efectos de este abordaje conductual en esta población.

#30DíasConElAutismo #DomingoDeRevisión /Día8/

Referencia
  1. Oono IP, Honey EJ, McConachie H. Parent-mediated early intervention for young children with autism spectrum disorders (ASD). Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, Issue 4. Art. No.: CD009774. DOI: 10.1002/14651858.CD009774.pub2.
              Copyright © 2013 The Cochrane Collaboration. Published by John Wiley & Sons, Ltd.